domingo, 27 de diciembre de 2009

Abrir el libro que llevo dentro...

...Y pintarte con el lápiz blanco en el papel de color
Trazar la historia con el movimiento de tus manos
Depositar la cordura y la razón en el baúl de tus ojos.

...Y abrir el mar de emociones con el sabor de tus labios
Encapsular el recuerdo vivo entre las paredes del corazón
Jugar a perderme en tu sonrisa.

...Y saltar de luna en luna
Volver al punto de partida siendo más
Estar despiertos para soñar un mañana.

...Y recordar que con amor no falta el sol
Aún cuando está nublado.

domingo, 20 de diciembre de 2009

La tierra se sacudió en Amsterdam


...A la vez que los platos ya rotos se rompían en Madrid
Y las manos de los poetas árabes eran cortadas en Israel

Era cuando los valientes jugaban al ajedrez en Rusia
Mientras los atletas escribían las noticias de un diario inglés

En Brasil, los soñadores depositaban sus esperanzas en una nube pasajera

Ahora mismo el eco de un corazón herido es parte del paisaje de un rancho mejicano

La verdad de las cosas es que nadie recoge los escombros en Amsterdam ni los vidrios en Madrid. La sangre corre en Israel y los reyes están en jaque en Rusia. Todo esto es noticia en el diario inglés y ya no hay agua que se evapore y forme nubes que pasen por Brasil...

...El corazón sigue ahí y hoy, la luna se apaga en París.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Es que en este tiempo...

El aire no es el mismo de siempre y en el aire; en el aire se escuchan las notas del blues proveniente de una guitarra lejana. Me veo envuelto en una conversación conmigo mismo...A dónde se fue el sentimiento? Cuándo dejó la música de ser música?

Al parecer el día que los Beatles zarparon en aquel barco que salía del mismo puerto donde llegaba Santana. Pero hace falta música dice Cultura Profética, en una declaración para nada irreal. Será que a Sabina se le acabó la poesía o todo esto es la consecuencia final de que a Arjona ya nada le rima.

Cambiamos la inspiración por dinero en un negocio en el que todos son cuenteros. Si hoy fuera cierto y no un episodio perdido en algún lugar del pueblo; Hendrix tocaría su guitarra y los mismos Dioses danzarían, Drexler haría un dueto con Mayer y Juan Luis podría al fin grabar su bachata rosa con Lennon.

Vuelvo en mí y a mi lado se sienta un tipo barbudo y melenudo (será algún hippie rezagado pienso, mientras lo oigo pedirle otra copa de vino al bartender). Me dice: Mis amigos me apodan "Jay" y compadre, lo cierto es que...En este tiempo...Ser músico no es hacer música.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Muchas vidas, Muchos maestros (Este es de ustedes...)


Hace mucho tiempo que leí el libro de Brian Weiss, que lleva el mismo nombre. En él, narra como un psiquiatra por medio de técnicas de retroceso, ayuda a una jóven paciente que asegura haber vivido muchas vidas...De repente, hacemos un recorrido por ellas; desde un soldado en medio de la guerra hasta un inocente niño en busca de algo.

Si extrapolamos lo escrito a la cotidianidad, vemos que realmente no se trata de muchas vidas, pero sí de muchos maestros. Sin duda alguna, vivir es un proceso de aprendizaje...No se nace sabiendo vivir, se aprende en el camino; con las sonrisas, las lágrimas, los rasguños, los callos, los dolores de cabezas, los paisajes inolvidables, los ojos en los que nos perdemos, los pasos y las decisiones...Juntos como un todo.

Pero no aprendemos solos ni solo aprendemos de nosotros. Nos topamos en el camino con personas que nos enseñan muchísimo sobre todo tipo de cosas, incluso sobre nosotros mismos aunque parezca irónico.

Mi vida cuenta con un grupo de personas que, sin saberlo, cumplen esa función...Es con ellos y a través de ellos, que mi proceso de aprendizaje se desarrolla y crece; arrastrándome con él.

Desde mis padres, mi novia, aquel puñado de gente que puedo llamar amigos, los compañeros, mis estudiantes, los panas, los profesores...Ustedes en su propia forma son parte de mi, y al serlo, son en gran parte responsables de quien soy.

A veces no admitimos esto tan a menudo como deberíamos, sobretodo cuando las lecciones aprendidas vienen de las personas que menos esperamos.

Y es gracias a ese sentimiento, que espero poder devolverles al menos un pedazo de todo lo que me han dado directa o indirectamente.